Cualquier deporte es benéfico para los niños. Cuando este se práctica de forma responsable, adaptado a sus ritmos de aprendizaje y a sus capacidades e intereses, no solamente trabajamos la parte física y social, sino que estímulamos nuestros procesos cognitivos.

Nos encontramos con un sin fin de beneficios tanto emocionales como físicos , en general los niños activos físicamente tienen una mayor capacidad de concentración y retención que mejora su rendimiento escolar, ya qué hay aumento de las señales neuroelectricas relativas a la atención; nos ayuda a combatir posibles crisis de ansiedad o de depresión frenando impulsos excesivos, además de colaborar en el correcto desarrollo de sus músculos y huesos.

El desarrollar algún deporte a temprana edad nos ayuda a que el niño aumente sus posibilidades motoras y conozca el medio a través de las diversas sensaciones a las que se presenta, produce un aumento generalizado de movimiento coordinado al trabajar patrones de movimientos unilaterales.

Incrementa el respeto ya que interactúa con sus compañeros y profesor, aumenta su confianza y autoestima a través de la consecución de metas y adquisición de nuevas habilidades, consiguen adquirir un sentido de equipo y de superación al enfrentarse a nuevos retos. Y uno de los más importantes disciplina ¿ves la disciplina como una ventaja? Esta bien entendida esta directamente relacionada con la necesidad de esforzarse para cumplir un objetivo.

Inculcar los valores de un estilo de vida basado en la actividad física, y la buena alimentación son garantía de éxito para que nuestros peques se desarrollen sanos tanto física como mentalmente.

¡Que mejor que practicar, jugar y aprender de una forma divertida y sana!

Escrito por:
Marangel Sarabia
Coach de CrossFit Kids, Adaptive Training y atleta en Altum CrossFit.

Credenciales:

– Licenciada en Educación Especial.
– Diplomado en Estimulación Temprana.
– Adaptive Trainer en Altum CrossFit (Atención a invidentes).